Antes de preparar un viaje al extranjero

Recientemente me he vuelto una conocedora en armar paquetes de viaje para las personas que desean visitar algún país. Desde que me fui a Japón hace dos años como guía de turista de mi amiga y su novio coreano, conocí que armar el viaje era una pasión escondida que no había descubierto hasta que visité el país del sol naciente.

No es algo fácil, he de ser sincera. Confieso que es engorroso, cansado y te lleva la mayor parte del día durante varias semanas, pero al estar viendo lugares de interés, mapas del metro y precios de museos o teatros, hace que sientas que ya estás conociendo el país mucho antes de irte. Además, la satisfacción de aterrizar en tierras lejanas y que todo lo que investigaste sirvió de mucho para sobrevivir en un país que no conoces, deja una estela de orgullo en tu alma que no olvidarás nunca. Por eso es que es tan divertido.

Lo primero que debes hacer, aunque suene muy obvio, es conocer el país que vas a visitar. Leer un poco sobre sus costumbres, zona geográfica, comida, idioma e historia nunca está de más. Esto te llevará un poco de tiempo pero es importante tener esos conocimientos básicos.

Segundo, y lo más importante, son los boletos de avión y el hotel al que llegarás. Recomiendo que por unas dos semanas estés revisando diariamente, a diferentes horas del día y en distintas aerolíneas, tus boletos de avión porque de la nada salen ofertas increíbles que no te puedes perder. Además, hay otras compañías que, si haces escala, te puede salir más barato aunque te hagas cien horas de vuelo. No digo que revises Volaris o alguna aerolínea pequeña, pero por ejemplo Air Canada es buena opción por si no tienes Visa para pasar por Estados Unidos.

Para revisar los hoteles recomiendo que siempre estén cerca de una estación del metro o del tren. Para esto tendrás que revisar las líneas de transporte y qué lugares turísticos están a su alrededor. Así no tendrás que preocuparte por tardar cinco horas de camino a tu hotel de ida y de regreso. Es mejor tener un modo de moverte cerca para que estés inmediato, en especial y si se puede, del centro.

Y ya que estoy hablando sobre el tema del transporte, es conveniente que revises si existen tarjetas especiales que incluyan viajes o promociones. Es importante ahorrar lo más que se pueda y moverte siempre será un gasto exhaustivo. Otra forma es caminar, si tu hotel está cerca del centro, mejor ve a pie; así te ahorras dinero en el traslado y conoces otra cara del país que no ves cuando estás en el vagón.

Por último, y es una de mis partes favoritas de armar guías, es buscar los lugares de interés y cómo llegar a ellos. Es cansado revisar el mapa del metro a cada rato, pero el lado positivo es que poco a poco te lo vas aprendiendo y si no tiene muchas estaciones o no es complicado, llegarás al país viajando en el tren como si vivieras ahí.

Primero procura hacer una lista de lugares vecinos, qué estaciones quedan cerca, los transbordos y si existen alternativas más rápidas o más baratas. Cuánto cuesta la entrada y si es un lugar en el que sabes tardarás mucho recorriéndolo. Acomoda todo por días, te será más fácil.

Recuerda que si no cumples al cien por ciento con tu itinerario, no pasa nada, la experiencia te empezará a planear mejor tus viajes. Sólo no pongas diez lugares en un día cuando existe la posibilidad de sólo visitar dos.